En los entornos industriales modernos, la eficiencia de un sistema de manipulación de materiales a menudo determina la productividad general de una instalación. A medida que las cadenas de suministro globales exigen un rendimiento más rápido y mayores volúmenes, los almacenes y las plantas de fabricación se enfrentan con frecuencia al desafío de tener pisos limitados.
En el panorama moderno de la logística y el manejo de materiales, la eficiencia de una instalación a menudo se mide por su capacidad para maximizar el espacio y mantener un flujo continuo de productos. El transportador curvo se ha convertido en una tecnología fundamental para lograr estos objetivos, proporcionando una solución sofisticada.
En el panorama moderno del manejo de materiales y la logística automatizada, la eficiencia de una instalación a menudo depende de la eficacia con la que gestiona los cambios de dirección. Navegar por las esquinas dentro de un almacén o línea de producción requiere precisión, ya que estos puntos de transición son donde se encuentran los cuellos de botella, los daños del producto.